A veces leo un blog que una mamá dedicó a su hijo y me pongo a pensar en el cómo sería cuando yo tenga mi primer hijo. Sé, claro, que a las primeras voy a caer en una suerte de pánico, como siempre que hago algo por primera vez. Por algo se les dice "primerizas". Pero también pensé en mi compañero, y me complico la existencia con un futuro cotidiano que no parece encajar en el tiempo y el espacio. Claro, me distrae y me arranca infinidad de sonrisas, no sé por qué. Imagino a mi hijo o mi hija como una personita, un-cualquiera-de-los-dos en miniatura, que me producirá ternura infinita nada más verle, oírle, sentirle cerca o siquiera hacerle presente en mis pensamientos.
Debe ser que estoy enamorada de pies a cabeza, pero también me pasaba en soltería. Ahora más, porque hacemos muchos planes... Los que, a todo esto, me dan una especie de nervios porque sé que existe la probabilidad de que se queden en planes de un par de soñadores cursis de carácter cambiante. Como el mar, que extraño ahora mismo.
Vuelvo a leer ese blog y sonrío. Leí también algo sobre Lilith, la verdadera primera mujer según decía en el texto. Me llamó tanto la atención, también el que no me sorprendiera que por independiente le hubiesen suprimido de las escrituras. Esas creencias, después de todo, son muy patriarcales (por no decir machistas) y al mínimo rastro de autosuficiencia y carácter fuerte y definido en una dama, se la "margina"... No literalmente, pero sí, he visto unas cuantas cosas que me dan argumentos para decir eso.
Por cierto, hace como una o dos semanas que salí de vacaciones, por fin terminó el primer semestre, la primera mitad del coladero. Salí... bien, la verdad. Buenos promedios, la sangre y el sudor derramados rindieron su fruto. ¿Final? 5,6. Bastante decente, siendo que entre mis metas fijé pasar con un promedio de 5 para arriba. Y, por favor, de 5,5 en adelante se considera bueno (según me han dicho) en la universidad.
Y por favor, basta de molestarme con lo que dije sobre el nombre de la carrera, Adrián. Me hizo gracia pero si lo haces siempre acabarás pillándome con la bala atravesada y nada bonito va a pasar ahí.
A veces leo un blog que una mamá dedicó a su hijo y me pongo a pensar en el cómo sería cuando yo tenga mi primer hijo. Sé, claro, que a las primeras voy a caer en una suerte de pánico, como siempre que hago algo por primera vez. Por algo se les dice "primerizas". Pero también pensé en mi compañero, y me complico la existencia con un futuro cotidiano que no parece encajar en el tiempo y el espacio. Claro, me distrae y me arranca infinidad de sonrisas, no sé por qué. Imagino a mi hijo o mi hija como una personita, un-cualquiera-de-los-dos en miniatura, que me producirá ternura infinita nada más verle, oírle, sentirle cerca o siquiera hacerle presente en mis pensamientos.
Debe ser que estoy enamorada de pies a cabeza, pero también me pasaba en soltería. Ahora más, porque hacemos muchos planes... Los que, a todo esto, me dan una especie de nervios porque sé que existe la probabilidad de que se queden en planes de un par de soñadores cursis de carácter cambiante. Como el mar, que extraño ahora mismo.
Vuelvo a leer ese blog y sonrío. Leí también algo sobre Lilith, la verdadera primera mujer según decía en el texto. Me llamó tanto la atención, también el que no me sorprendiera que por independiente le hubiesen suprimido de las escrituras. Esas creencias, después de todo, son muy patriarcales (por no decir machistas) y al mínimo rastro de autosuficiencia y carácter fuerte y definido en una dama, se la "margina"... No literalmente, pero sí, he visto unas cuantas cosas que me dan argumentos para decir eso.
Por cierto, hace como una o dos semanas que salí de vacaciones, por fin terminó el primer semestre, la primera mitad del coladero. Salí... bien, la verdad. Buenos promedios, la sangre y el sudor derramados rindieron su fruto. ¿Final? 5,6. Bastante decente, siendo que entre mis metas fijé pasar con un promedio de 5 para arriba. Y, por favor, de 5,5 en adelante se considera bueno (según me han dicho) en la universidad.
Y por favor, basta de molestarme con lo que dije sobre el nombre de la carrera, Adrián. Me hizo gracia pero si lo haces siempre acabarás pillándome con la bala atravesada y nada bonito va a pasar ahí.