Pero... pero... agh. No sé qué hacer, quiero ir con Adrián, a España, y la verdad me complacería más ir allá que verle metiéndose en este nido de ratones. Porque eso es Antofagasta. Un nido de ratones. Es gris, es polvorienta, tiene ladrones y gente inculta y desconfiada. Aparte está mi mamá, que repetiría la historia con Diego, se las arreglaría para hacerlo y yo lo sé, pero no sería tan terrible porque la mamá de Adrián no me odia así que no me llamaría para decirme que deje a su hijo tranquilo.
Sólo tengo miedo de dos cosas... De no volver a ver a mi gato y a mi padre. Porque seré muy sincera, mi familia me importa, pero ver a mi abuela con la llama de la vida a punto de extinguírsele me deprime demasiado para soportarlo, quiero mucho a mis tíos pero si no vamos a la casa ellos no dan señales de vida, igual con mis primos. Para qué hablar de mi hermano. Mi papá ha sido mi pilar... Aunque hemos hablado mucho del tema, siempre acabo llorando, pero bueno. Sé que él no vivirá para siempre. No creo ser capaz de asistir a su funeral, la verdad. No soportaría verle ahí, frío, en una caja. Muerto.
No sé qué hacer, tengo miedo. No quiero que el tiempo avance... No quiero que nada le pase... nunca, nunca, jamás.
Sobre viajar... Por favor, cualquiera sabe que en el extranjero, específicamente Europa, es otro nivel de vida. Te hace ver con más claridad el tierral en que estabas metido. Creo que todos tenemos la misma idea: aquí estamos bien, pero afuera es mucho mejor.
No sé... cómo serán las cosas, realmente quiero salir como mínimo de esta casa, de esta ciudad, aunque signifique sacrificar la presencia de dos de los seres más preciados en mi vida. Tengo muchas cosas de las que escapar, muchos recuerdos malos y muchas penas pasadas. Todos necesitamos un cambio. Sé que si me largo, estaré bien homesick, pero eventualmente pasará porque me lo han dicho y lo sé, soy fuerte (quizás no tanto como lo parezca, pero sé que lo soy) y puedo con las piedras.
No quiero vivir otro infierno por amar a alguien.
Es cierto que parece que mientras más lo pensara menos ganas tuviese de ir... pero no es así, amor... Simplemente tengo miedo de perder las dos cositas que han sido las más preciadas para mí antes de ti... Miedo de perder el apoyo de mis padres por tomar esta decisión, aunque sé que siempre tuve el de mi papá y nadie más, y él me importa porque es el que importa. Para mí, es como si quien me hubiera dado la vida fuera mi papá. El único que me tendió una mano cuando me quería morir fue mi papá. Hasta antes de ti, el único cuyos brazos me daban consuelo eran los suyos. Tienes que entender que antes de ti él era todo en mi mundo... Mi pequeño mundo. Igual sé que habrá una despedida. Él me lo ha dicho infinidad de veces y yo debería tenerlo claro, pero bueno... Siempre duele pensar en eso.
Igual pienso que no sería tan... taaaaan trauma porque, hasta donde veo, los niños que estudian lejos de su casa no están tan mal, solamente que vuelven los fines de semana o en vacaciones, yo no sé si pueda volver sin juntar dinero antes. Aparte no estaré sola, estaré con mi niño. La complicación sería sobre los estudios. Y tomar una decisión. Y esa decisión, se tomará como todas las decisiones importantes.
Pero... pero... agh. No sé qué hacer, quiero ir con Adrián, a España, y la verdad me complacería más ir allá que verle metiéndose en este nido de ratones. Porque eso es Antofagasta. Un nido de ratones. Es gris, es polvorienta, tiene ladrones y gente inculta y desconfiada. Aparte está mi mamá, que repetiría la historia con Diego, se las arreglaría para hacerlo y yo lo sé, pero no sería tan terrible porque la mamá de Adrián no me odia así que no me llamaría para decirme que deje a su hijo tranquilo.
Sólo tengo miedo de dos cosas... De no volver a ver a mi gato y a mi padre. Porque seré muy sincera, mi familia me importa, pero ver a mi abuela con la llama de la vida a punto de extinguírsele me deprime demasiado para soportarlo, quiero mucho a mis tíos pero si no vamos a la casa ellos no dan señales de vida, igual con mis primos. Para qué hablar de mi hermano. Mi papá ha sido mi pilar... Aunque hemos hablado mucho del tema, siempre acabo llorando, pero bueno. Sé que él no vivirá para siempre. No creo ser capaz de asistir a su funeral, la verdad. No soportaría verle ahí, frío, en una caja. Muerto.
No sé qué hacer, tengo miedo. No quiero que el tiempo avance... No quiero que nada le pase... nunca, nunca, jamás.
Sobre viajar... Por favor, cualquiera sabe que en el extranjero, específicamente Europa, es otro nivel de vida. Te hace ver con más claridad el tierral en que estabas metido. Creo que todos tenemos la misma idea: aquí estamos bien, pero afuera es mucho mejor.
No sé... cómo serán las cosas, realmente quiero salir como mínimo de esta casa, de esta ciudad, aunque signifique sacrificar la presencia de dos de los seres más preciados en mi vida. Tengo muchas cosas de las que escapar, muchos recuerdos malos y muchas penas pasadas. Todos necesitamos un cambio. Sé que si me largo, estaré bien homesick, pero eventualmente pasará porque me lo han dicho y lo sé, soy fuerte (quizás no tanto como lo parezca, pero sé que lo soy) y puedo con las piedras.
No quiero vivir otro infierno por amar a alguien.
Es cierto que parece que mientras más lo pensara menos ganas tuviese de ir... pero no es así, amor... Simplemente tengo miedo de perder las dos cositas que han sido las más preciadas para mí antes de ti... Miedo de perder el apoyo de mis padres por tomar esta decisión, aunque sé que siempre tuve el de mi papá y nadie más, y él me importa porque es el que importa. Para mí, es como si quien me hubiera dado la vida fuera mi papá. El único que me tendió una mano cuando me quería morir fue mi papá. Hasta antes de ti, el único cuyos brazos me daban consuelo eran los suyos. Tienes que entender que antes de ti él era todo en mi mundo... Mi pequeño mundo. Igual sé que habrá una despedida. Él me lo ha dicho infinidad de veces y yo debería tenerlo claro, pero bueno... Siempre duele pensar en eso.
Igual pienso que no sería tan... taaaaan trauma porque, hasta donde veo, los niños que estudian lejos de su casa no están tan mal, solamente que vuelven los fines de semana o en vacaciones, yo no sé si pueda volver sin juntar dinero antes. Aparte no estaré sola, estaré con mi niño. La complicación sería sobre los estudios. Y tomar una decisión. Y esa decisión, se tomará como todas las decisiones importantes.